Esta historia ya la vimos. Lo peor es que el final tampoco cambia, y no es para nada feliz. Es lo mismo partido a partido. Una y otra vez, con un San Martín atento y explorador de goles en el primer tiempo (aunque no siempre los encuentra), pero mezquino y descuidado en el complemento. El rival se aviva a tiempo y despierta de su letargo porque desde el otro lado está todo permitido. Por si fuera poco, la suerte tampoco ayuda. En realidad ni siquiera pinta.
Lo que pasó ayer en La Ciudadela ocurrió en Salta el fin de semana pasado. Sucedió en Córdoba contra Talleres, y en el partido que sea que se quiera recordar de este "santo" en plena ruta por el Argentino A. Siempre lo mismo. Alumni era el rival que calzaba como anillo al dedo para levantar cabeza y escalar posiciones. Pero ese mismo enemigo le terminó mojando la oreja con muy poco.
Es que San Martín le dio vida. Justo cuando Gustavo Balvorín se había reencontrado con la red y con la hinchada, que se desahogó con su gol igual que él, las fallas se repitieron para recortar importancias y agigantar la bronca.
Es que desde las gradas los hinchas se desesperan. Se mueren por saltar al campo a no dejar caer la guardia que su equipo muchas veces desatiende, especialmente en los segundos tiempos. Es ahí cuando San Martín acrecienta al contrario ¿Se conforma rápido? Seguro que no, porque, ¿a quién no le gustaría ir por más y golear en todos los partidos? ¿Se relaja? Parecería imposible, porque la orden que se repite siempre es tener todas las luces brillando durante los 90'.
Las preguntas pueden ser miles. Pero algo pasa que hace que al equipo le escupan el asado siempre. Incluso, cuando no se da lo peor, lo mismo termina sufriendo por jamás poder estirar una ventaja mínima. Por eso aparecen los reproches. Por eso el 1-1 ayer terminó colmándoles la paciencia a varios. Son los que piden orden y cambios, desde todo punto de vista posible. Quieren que el equipo empiece a gustar ya. Con una mentalidad 100% positiva se puede "descansar" entendiendo que este es un torneo largo y tiempo para recuperar dos puntos claves habrá seguro. Igual una cosa es obligatoria: mejorar.
Tampoco vendría mal una ayuda de Racing de Córdoba, que hoy va contra Talleres (está a un punto del "santo") y con un triunfo evitará que San Martín quede relegado entre los primeros. A esperar nomás, no hay otra.